Cambie las pastillas de freno
Por Scott Memmer
Nada es más importante que la capacidad de su auto para detenerse.
Incluso los conductores de autos de carrera le dirán que la capacidad de frenar de un auto tiene prioridad sobre su aceleración. Atravesar una pared con el auto no es tan divertido como pisar los frenos ligeramente, ladearse en una curva y salir acelerendo del otro lado. Y tampoco es tan seguro.
Pero los sistemas de frenos a veces fallan: generalmente por nuestra propia negligencia. Ni siquiera los autos de Fórmula Uno pararían bien con las pastillas de los frenos gastadas. Es el equipo, amigos, no el conductor.
En el caso de los frenos, es esencial que mantengamos un espesor óptimo de la pastilla de fricción para garantizar el máximo rendimiento del sistema de frenos. En otras palabras: ¡cambie sus pastillas de frenos!
En artículos anteriores en Edmunds.com hemos hablado sobre los pormenores de los sistemas de frenos. El enlace a continuación ofrece un excelente manual sobre las diferencias entre los frenos de tambor y los de disco. Quizá necesite leerlo antes de seguir adelante.
Frenos: tambor contra disco
Bueno, éste es el trato. No vamos a entrar en una larga e interminable discusión acerca de las ventajas y desventajas de lod varios sistemas de frenos, coeficientes de resistencia, índices de fricción, energía cinética contra térmica, etcétera etcétera. Lo que haremos será enrollarnos las mangas y realinear los frenos. Deje los demás asuntos a los mecánicos de bucata, los haraganes criticones.
Como ya es costumbre en nuestras columnas Cómo se Hace, sugerimos que usted tenga un juego de herramientas básicas y disponga del tiempo para dedicarse a la tarea. Ésta llevará unas pocas horas. A cambio esperamos enseñarle un poquito acerca de sistemas de frenos y cómo funcionan.
Como dijimos desde el principio, nada es más importante que la capacidad de frenar que tenga su auto. Aprender sobre el sistema de frenos -- cómo funciona, formas de mantenerlo, formas de arreglarlo, qué buscar cuando lo está arreglando -- no sólo lo hará un conductor más inteligente, sino también uno más seguro. Como aquí disponemos de un espacio reducido, enfocaremos nuestra atención exclusivamente en el cambio de pastillas de los frenos delanteros. El noventa por ciento de los cambios de pastillas de frenos que haga en su vehículo será en las ruedas delanteras.
Puede controlar el desgaste de las pastillas de frenod revisándolas desde afuera del rueda delantera. En la mayoría de los casos, usted puede mirar a través de las aberturas del montaje de la rueda/rim para ver las pastillas. (De los seis autos que buscamos para este artículo, en todos menos uno las pastillas eran visibles. En raras ocasiones tendrá que sacar la rueda para poder ver la pastillas). La pastilla externa estará delante de su vista. Mírela desde arriba. La pastilla estará presionada contra el disco de metal brillante. ¿La ve?
Ahora, existen dos formas para saber si hay que reemplazar las pastillas o no.
Primero, visualmente. Si el grosor de la pastilla es menor de ¼ de pulgada, piense en reemplazarla pronto. Si es menos de 1/8 pulgada, ya está a punto de dañar el disco, así es que cámbiela lo antes posible. Esto varía ligeramente de auto a auto, pero es una buena pauta general.
Segundo, de oído. Unas pequeñas pestañas dentro del ensamblaje del freno hacen ruido avisarle cuando hay que cambiar las pastillas. ¿Escucha un chirrido al pisar los frenos, como un ratón intentado escapar? Entonces se le pasó la fecha de realinear. (Si el sonido es más fuerte y como de metal raspándose, ya ha dañado los rotores y necesita arreglar los frenos inmediatamente.)
Bueno, ha decidido que debe reemplazar las pastillas delanteras. No se olvide de la regla para esto: mejor demasiado pronto y no demasiado tarde, lo que puede resultar no sólo en reparaciones más costosas sino también en condiciones riesgosas de manejo. Así es que comencemos...
PASO UNO: Primero la comodidad. Estacione el auto en un lugar fresco y a la sombra.
PASO DOS: Ahora la seguridad. Bloquee las ruedas traseras de manera que el auto no se mueva una vez que lo haya elevado con el gato. Ponga el auto en estacionamiento y también el freno de mano muy firme.
PASO TRES: Saque sus herramientas. Tome la llave para ruedas y diríjase a las ruedas delanteras. Esta llave es una barra larga de metal con un cubo en un extremo que generalmente viene con el vehículo. También puede comprar una realmente muy buena (la llave en cruz) que parece una cruz de metal -- de hecho es una cruz de metal -- con cubos de diferentes tamaños en cada extremo.
Lo que debemos hacer, antes de levantar en auto con el gato, es aflojar las tuercas de las ruedas sólo lo suficiente para que queden sueltas. Hágalo ya. Ahora deslice el gato por debajo del auto.
Hay varios lugares donde se puede apoyar el gato de manera segura para elevar el auto. Si tiene un gato patín, puede empujarlo debajo del auto hasta el centro del motor y elevarlo utilizando el travesaño metálico que sostiene al motor (K-member). Tenga cuidado de no utilizar el cárter, ya que puede dañarlo. Si tiene un gato patín más pequeño, tendrá que elevar un lateral por vez. Busque puntos planos en la carrocería, inmediatamente delante o detrás de las ruedas delanteras, o en el extremo de cada eje.
PRECAUCIÓN: Utilice siempre los soportes del gato. Nunca trate de trabajar en un vehículo elevado sólo por un gato hidráulico.
Bueno, eleve el eje delantero separándolo del suelo. Coloque los soportes de apoyo bajo cada extremo del eje y deje que el auto descanse sobre ellos. Dichos soportes son trípodes de metal (vea la ilustración) de altura regulable. Usted debe tener dos.
PASO CUATRO: Retire las tuercas y la rueda. Es mejor trabajar en una rueda primero y la otra después, y usar el otro extremo como punto de referencia. Como medida de seguridad, haga rodar la rueda debajo del centro delantero del auto, entre los soportes del gato, y déjela caer bajo el K-member del motor. En caso de que uno de los soportes del gato esté defectuoso, esto evitará la caída del vehículo y podría salvarle la vida.
PASO CINCO: Bueno, tome un descanso. Ahora veamos lo que tenemos por delante.
Un freno de disco está compuesto por los siguientes elementos: una mordaza, dos pastillas de frenos, un disco y algunos pernos y presillas que mantienen todo unido. Es un diseño muy simple. A continuación detallamos cómo funciona.
La mordaza puede ser de dos formas: flotante o fija. Cada una trabaja con un principio similar. La función de la mordaza es empujar las pastillas contra un disco de metal colocado en el centro, produciendo fricción, lo que a su vez frena el auto. Piense en una mano que detiene lentamente uno de aquellos discos de música anteriores a los CD que gira en un tocadiscos.
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Fotos
 (Ampliar la foto) Una pastilla de freno gastada, reducida a casi 1/8" de espesor -- necesita ser reemplazada. (Foto de Scott Memmer)
 (Ampliar la foto) Un soporte del gato(Foto de Scott Memmer)
 (Ampliar la foto) Ensamblaje del freno: disco y mordaza. (Foto de Scott Memmer)
 (Ampliar la foto) Midiendo el grosor del disco con un calibrador. Éste estaba demasiado delgado (ya había sido rectificado una vez) y había que reemplazarlo. (Foto de Scott Memmer)
 (Ampliar la foto) Ensamblaje de la mordaza del freno, desde el frente. (Foto de Scott Memmer)
 (Ampliar la foto) Un disco rectificado (observe el borde izquierdo, indicando la pérdida de grosor) (Foto de Scott Memmer)
 (Ampliar la foto) El pistón. Ah, ahora me avisan. (Foto de Scott Memmer)
 (Ampliar la foto) Un vista mejor del pistón. Observe el espacio por el que se desliza la abrazadera en C. (Foto de Scott Memmer)
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Las pastillas de frenos van a cada lado del disco de metal. Están sujetas a la parte interior de la mordaza por presillas o pernos, dependiendo del diseño del auto. Están compuestas de material resistente al calor que presiona contra el disco. Cuando frenamos el auto, las pastillas aprietan al disco por ambos lados y reducen la rotación de las ruedas.
El disco es esa superficie de metal brillante en la que casi puede ver su rostro reflejado, ¿verdad? Coloque sus ojos al nivel del disco. Si no puede ver su rostro o al menos su contorno general, esto puede ser un indicio de que el disco necesita mantenimiento o cambio. Más abajo le mostraremos cómo revisar este disco para saber si tiene marcas o está arruinado, y qué hacer al respecto.
PASO SEIS: Volvamos al trabajo. Retire los pernos que mantienen la mordaza en su lugar. Con cuidado deslícela hacia afuera del disco. Revise el interior de la mordaza. ¿Ve las pastillas? Estarán sostenidas en su lugar por un perno o una serie de presillas, y algunas veces ambos. Retire los pernos o presillas (recuerde, el otro lado está intacto para tomarlo como referencia) y libere las pastillas. Revíselas. ¿Queda todavía algo de "carne" en ellas o están consumidas hasta los tornillos? Si están completamente gastadas, debió escuchar un chirrido metálico cada vez que pisaba el freno.
Ponga a un lado las pastillas y revise el disco. ¿Puede verse reflejado en él? Si las pastillas se gastaron completamente contra el metal, su rotor estará rayado; tendrá dificultad para verse reflejado. Pase las uñas por la superficie del disco -- con cuidado; si hace menos de 20 minutos que apagó su vehículo todavía puede estar caliente -- primero un lado, después el otro. ¿Está rayado? ¿Profundamente? El próximo paso es muy importante. Si el disco tiene alguna muesca, extráigalo de inmediato. Ahora debe tomar una decisión.
Si tiene un disco dañado, debe decidir si prefiere "rectificarlo" o reemplazarlo. Si tiene poco dinero, llévelo a un mecánico local y pídale que lo "rectifique". Él lo colocará en un torno especial para metales y rebajará la superficie varias milésimas de pulgada hasta que quede brillante nuevamente. Sin embargo, recuerde que una de las verdaderas ventajas de los frenos de disco frente a los de tambor es su capacidad de manejar el calor. Al rebajar el metal, disminuye la capacidad de transferencia de temperatura del metal. Recomendamos rectificar discos sólo cuando esté escaso de dinero. Lo mejor es llevarlo a una tienda y comprar uno nuevo. La última vez que lo hicimos, un disco nuevo sólo costó veinte dólares, una inversión barata en seguridad. De todas formas tiene que ir a la tienda a comprar nuevas pastillas de frenos y algunas otras cosas, así que por qué no aprovechar el viaje. De hecho, aquí está su lista de compras:
- un disco nuevo o dos en caso necesario
- pastillas de frenos nuevas (lleve las viejas para que coincidan)
- grasa para las pastillas de frenos (vienen en pequeños paquetes; son baratos, así que compre dos)
PASO SIETE: Váyase a casa y tómese una limonada.
PASO OCHO: Antes de seguir adelante, debe volver el pistón a su posición de "completamente abierto". ¿Qué pistón?, me preguntará. ¡Vaya, no hablamos de eso! ¿No? Recuerde la analogía de la mano en el disco. Cuando el dedo empuja hacia abajo (lo que equivale al desgaste de las pastillas de frenos) la distancia entre las pastillas se acorta. Ahora que tenemos pastillas totalmente nuevas, debemos regresar el sistema -- la mano -- a su posición de "abierto" original, para que quepan las pastillas nuevas. Hay varias formas de hacerlo.
Primero, encuentre el pistón. Está sobre la parte trasera de la mordaza (cerca del motor). Tiene generalmente de tres o cuatro pulgadas y parece un pequeño promontorio de metal con la parte superior plana. ¿Lo ve? Dependiendo de su condición y edad, hay varias cosas que puede hacer para moverlo (hacia el centro del auto). Si es nuevo, intente empujarlo hacia adentro con la base de su mano. ¿No funciona? Bueno, intente con un alicate pico de loro. ¿Aún no se afloja? Entonces aquí va una sugerencia. Un vecino nos la dijo una vez y funciona de maravillas. Consiga una abrazadera en C, coloque una lámina fina de madera o cartón sobre la superficie del pistón para que no se arruine y regréselo de este modo a su lugar. Mientras gira la palanca de la abrazadera, incrementará la presión sobre el pistón, hasta que quede alineado con el metal que lo rodea. Luego aflójelo y retire la abrazadera en C.
PASO NUEVE:instale el nuevo disco. Retire las pastillas viejas de la mordaza (generalmente están sostenidas por varias presillas), pero antes de poner las nuevas debe hacer algo. ¿Recuerda los pequeños paquetes de grasa que compró? Se utilizan para lubricar las pastillas. Ahora tenga cuidado -- no se lubrica el frente de la pastilla, que entra en contacto con el disco, sino la parte trasera. Las pastillas se fijan a la mordaza con un dispositivo de placa y presilla. El lubricante pasa entre la placa y el reverso de la pastilla. ¿Entendió?
No omita este paso. Si no aplica el lubricante, sentirá un horrible chirrido cada vez que pise los frenos, como el de un dinosaurio en celo (y usted sabe cómo solían ponerse esos velociraptores). Una vez que haya aplicado la grasa, adhiera la pastilla al disco y deslice todo junto en su lugar.
PASO DIEZ: A esta altura lo que tiene que hacer básicamente es reensamblar el sistema en el orden inverso al que utilizó para desarmarlo. Ahora repare el otro lado. Saque el auto para probarlo. Algunas veces, con frenos nuevos, puede sentir algunos chirridos raros; que generalmente desaparecen en unos días. Lávese bien, ha terminado
No subestime la importancia de realinear los frenos. Como ya dijimos al principio, nada absolutamente es más importante que la capacidad de su auto para detenerse. Saber más acerca del sistema de frenos de su auto -- legando hasta allí y realmente viendo lo que sucede -- lo capacita e informa de una manera que nunca aprenderá en el mecánico de la esquina.
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